Realizar estudios agrológicos es esencial para una gestión efectiva del terreno agrícola. Proporcionan información física, química y morfológica que guía la toma de decisiones, promoviendo prácticas agrícolas sostenibles, la eficiencia en el uso de recursos y la optimización del rendimiento del terreno a largo plazo. Se utiliza como guía el manual de Soil Survey (USDA, 1999) y la Pauta para la clasificación de capacidad de uso de suelo de DEPRODEN- SAG. Este servicio es requerido por los organismos reguladores para determinar impacto ambiental, permitir la aplicación o no de residuos, cambio de uso de suelo, entre otros. Este servicio se utiliza principalmente para: